Maudes Festival ha irrumpido con fuerza en el mapa cultural de las islas. El desembarco de la marca en el archipiélago con la primera edición de “Echoes of Atlantis – Parte I” se ha cerrado con un balance extraordinario, reuniendo a 5.000 asistentes en la emblemática Plaza de la Música Jerónimo
Saavedra y superando todas las expectativas musicales y de producción.
Desde la apertura de puertas a las 17:00h, miles de almas libres procedentes de distintos puntos de Canarias y del territorio nacional se dieron cita en un recinto transformado por una imponente y novedosa escenografía. El diseño escénico nombrado como NAIA, concebido exclusivamente para este debut frente al Atlántico, convirtió el espacio en una arquitectura viva que cautivó al público de principio a fin.
Una jornada para el recuerdo
El aspecto musical cumplió con las elevadísimas expectativas. El talento emergente de Vira y el desparpajo de Les Castizos encendieron las primeras horas de la tarde, seguidos por la elegancia británica de Syreeta. El momento cumbre de la jornada llegó con la arrolladora actuación de Fisher, que desató la euforia colectiva con una sesión cargada de energía y grandes éxitos. El broche de oro final lo firmó el referente local Pablo Fierro, quien regaló un closing set profundamente emotivo ante su público, celebrando la raíz y la riqueza de los sonidos globales.
Modelo de éxito y sostenibilidad
Más allá del impacto musical y visual, el festival transcurrió en un ambiente de absoluta convivencia, civismo y civismo diurno hasta su cierre a las 02:00h. La primera edición en Canarias consolidó los pilares del programa #behappier, integrando medidas directas de sostenibilidad, gestión responsable y espacios dedicados a la diversidad e inclusión.

