aspectos negativos de ser influencer

¿Ser influencer también tiene aspectos negativos? Te damos la respuesta

Antonio Fernández

Cuando piensas en ser influencer solo se te vienen a la cabeza un montón de cosas buenas, invitaciones a sitios, regalos de productos y un montón de eventos en los que sentirte VIP. Pero la profesión de ser influencer es muy dura en muchos sentidos. En BelAir Magazine te explicamos cuáles son algunos de los aspectos más desfavorables de dedicarte a ello.  

El comienzo es duro 

La profesión de ser influencer no llega de golpe en la mayoría de los casos. Muchos de l@s influencers que se conocen hoy en día llevan años publicando contenido en plataformas digitales para hacerse un hueco en redes. Trabajar duro y de manera constante es uno de los requisitos principales para llegar a ser reconocido en Internet. Uno de los mejores ejemplos es el de la influencer Dulceida.

Ella lleva más de 12 años trabajando a diario en redes sociales y por eso es una de las más reconocidas del mundo influencer. Así que si lo que quieres es ser influencer, tienes que tener claro que no todo va a ser bonito y rápido. Es un proceso lento en el que tienes que ir aumentando el target engagement para poder ir creciendo y llegar a conseguir el éxito. Por supuesto, siempre con contenido único y de calidad. 

Críticas y conflictos 

Siendo influencer recibirás muchos comentarios positivos y de apoyo, pero entre todos ellos, los negativos que atacan a tu persona y critican son los que más te marcarán. No es fácil recibir un acoso contante por parte de gente que no sabes ni quién es, pero es algo inherente a las redes. Para poder sobrellevar esta situación tienes que ser fuerte y que tu estabilidad no dependa de las excepciones entre tus seguidor@s que te hacen pasarlo mal. Pero, además, no solo puede haber críticas por parte del público, sino que dentro del mundo influencer también se generan muchos conflictos relacionados con envidias y trabajo.

Hay veces que entre l@s propi@s influencers se crean tensiones y malos rollos por campañas que se han llevado a cabo conjuntamente y han salido mal, por la dejadez de algunos o por las críticas de muchos otros. Pero, al fin y al cabo, tú debes saber quién eres y cómo te defines, y todas las críticas y conflictos que provengan del exterior de tu entorno tienes que entender que no son válidas, siempre que no sean constructivas.  

Límites debido a contratos 

Obtener productos gratis, ir a eventos y participar en campañas con marcas suena bien. Pero el trasfondo de estas colaboraciones va mucho más allá. Trabajar para una marca significa firmar un contrato de exclusividad entre ambos, haciendo que, si tu trabajas con la marca X y la competencia es la marca Y, no vas a poder mostrar o llevar nunca nada de la marca Y. Estos trabajos conjuntos pueden potenciar tu influencia, pero también te limitan en gran parte a hacer algunas cosas. En el momento que trabajas con una marca tienes que seguir la filosofía de esta y si te sales de los parámetros inicialmente marcados puede conllevar grandes pérdidas en un futuro laboral.  

Vida personal expuesta 

Que te conozca mucha gente está bien, pero a partir del momento en el que eres considerad@ como influencer, tu vida privada se verá atacada. Bien es cierto que hay una diferencia en redes sociales y tú puedes decidir tu destino: o ser personaje público y todo lo que ello conlleva o ser creador de contenido. Si eres creador de contenido podrás tener influencia sobre un tema en concreto y se te reconocerá, pero no por lo que haces en tu vida privada, sino por tu trabajo.

Pero si decides ser un personaje público y cuentas tu vida al completo en redes, miles de mensajes te avasallarán cuando no lo hagas. En este punto, siempre te pedirán explicaciones del porqué has hecho las cosas de una manera y no de otra, del porqué has estado con una persona y no con otra y miles de casos anexos que, básicamente, harán que tu vida esté expuesta al completo. Tus mejores secretos tendrás que saber muy bien a quién contárselos para que no salgan a la luz.  

No hay estabilidad 

Aunque esta profesión esté en auge, no existía hace unos años y es posible que no exista en el futuro. La estabilidad en Internet es mínima, porque las tendencias cambian y las modas más aún. L@s influencers más longevos están en constante cambio ya que empezaron con un blog, se pasaron a hacer vlogs en YouTube, empezaron a crear contenido en Instagram y ahora están bailando en TikTok.

La durabilidad de ser influencer está muy marcada por la forma de adaptarte a las novedades y, si no lo haces, puedes desaparecer de las redes en cuestión de días. Por otro lado, al ser un personaje público y trabajar con marcas, tienes que saber qué sí y qué no recomendar. Un comentario desafortunado puede mandar todo tu trabajo al traste. Las marcas no te volverán a contactar y tu estabilidad en redes y monetaria se verá muy afectada.  

L@s influencers están controlados por l@s seguidores y, si algo no encaja con lo que esperas por su parte, hacer click y dejar de seguir es tan rápido como destructor. Follow por follow y unfollow por unfollow, nacen y mueren en redes sociales miles de influencers a diario. El público es quien decide lo que ver y lo que está de moda, y ser influencer tiene muchos aspectos positivos, pero las desventajas están presentes también. Por eso, síguenos en las redes sociales de BelAir Magazine para enterarte de todo lo que pasa en el mundo influencer al momento.