3 mascarillas caseras para mimar tu piel

Sol Recio

La piel de nuestro rostro es una de las zonas del cuerpo más castigada y suele visibilizarse con problemas como el acné, las ojeras, los puntos negros… además, el nuevo complemento que llegó a nuestras vidas en el inicio de la pandemia para protegernos, la mascarilla, y que parece que va a quedarse por lo menos hasta que pueda controlarse la Covid-19, trae consecuencias negativas para nuestra piel.

Por eso, hoy en BelAir te traemos algunas mascarillas caseras, súper fáciles de elaborar, muy económicas y que le darán un plus de luminosidad a la piel de tu rostro. ¡Cuidamos de ti!

Mascarilla de limón y huevo: stop acné

¿Sabías que el limón es un elemento rico en vitamina C y ácido L-ascórbico? estos ingredientes son grandes aliados para hacer stop al acné, secando los granos de la cara en profundidad.

Para elaborar esta mascarilla casera solo necesitas un huevo y un limón. Monta una clara de huevo y añade una cucharada de zumo de limón. Mezcla todo bien y tendrás listo tu remedio casero. Puedes usar un algodón para aplicar la mezcla en las zonas más castigadas. Espera aproximadamente diez minutos y aclara tu piel con agua tibia.

Mascarilla de manzanilla y yogur: stop ojeras

La manzanilla puede ser una grana aliada para las ojeras, nuestras grandes compañeras de vida. Este elemento cuenta con propiedades antiinflamatorias, que combinado con productos como el yogur, da lugar a una mascarillas refrescante para calmar las ojeras.

El proceso es muy fácil también, prepara una manzanilla en un vaso con agua caliente y añade una cucharada de yogur. Deja enfriar la mascarilla y aplícala también con un algodón. Después, limpia tu rostro con agua tibia.

Arroz y aceite de almendras: piel iluminada

El arroz es uno de nuestros cereales favoritos, ya que su alto contenido en omega 6 y vitamina C, actúa en nuestra piel actuando como un exfoliante natural. Su combinación con el aceite de almendras hace un tándem perfecto para devolver el brillo y la luminosidad a la piel de tu rostro.

Es muy fácil de elaborar, coge un puñado de arroz y pasa a molerlo para obtener un grano mucho más pequeño y fino. Mézclalo con unas gotas de aceite de almendras y frótalo sobre tu rostro. Deja actuar unos diez minutos y enjuágalo con agua tibia.

¿Has tomado nota? Como ves, no son necesarios tratamientos ni cosméticos súper caros para cuidar de tu piel. Eso sí, recuerda, que tras aplicar la mascarilla casera, debes utilizar también una crema hidratante que nutra tu piel de forma adecuada.