Conoce la opinión de los expertos sobre los falsos mitos de los alimentos

María de la Plaza

Como cada 28 de mayo, celebramos el Día Mundial de la Nutrición, una cita importante para todos aquellos especialistas que han encontrado en la alimentación y todas sus variantes una verdadera vocación. Y es que, en estos tiempo tan complejos, en los que de media hemos cogido tres kilillos de más, y con el verano a la vuelta de la esquina, los nutricionistas son un elemento clave para mantener el equilibrio entre la salud, la autoestima y, sobre todo, romper con los falsos mitos de los alimentos que inundan las redes.

Según afirman desde la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad, el 75 % de la población adulta ha intentado adelgazar en algún momento de su vida y tan solo 2 de cada 10 de los que empiezan una dieta consiguen perder peso. El motivo principal es la impaciencia a la hora de ver los resultados y un concepto erróneo de los objetivos que se persiguen con una dieta. Tal y como afirman los especialistas, la importancia no reside en pasar hambre, sino en aprender a comer bien e incorporarlo a nuestros hábitos.

“No hay que comer siempre lo mismo. Prepara tu menú́ semanal y lista de la compra, sé creativo y contempla cada semana diferentes hortalizas, legumbres, alimentos proteicos… variando las recetas. La diversidad de alimentos te aportará mayor riqueza nutricional. Dispondrás así́ de numerosos nutrientes que realizaran distintas funciones en el organismo. Recuerda también que un alimento solo será́ saludable si te gusta y lo tomas con frecuencia y agrado”, afirma Paula Sáiz de Bustamante, Farmaceútica-Biologa Especialista en Nutrición.

Una adecuada alimentación puede ayudar a mejorar la calidad de vida y, por ello, la figura del nutricionista es esencial. La profesión de dietista-nutricionista lleva implícita en su ejercicio la educación alimentaria y nutricional en cualquiera de los campos donde es posible ejercerla.

Por ello, hemos querido recurrir a los mejores profesionales para responder a las tres preguntas más frecuentes a la hora de empezar una dieta. La primera es: ¿Es el ayuno intermitente una técnica recomendable para adelgazar?, según afirma la especialista Paula Sáiz de Bustamante, “se trata de una técnica que ha demostrado ser eficaz en deportistas profesionales. Pero, sin embargo, se debe aplicar bajo la supervisión de un profesional”.

¿Qué es y para que sirve el ayuno intermitente?

Conoce los falsos mitos de los alimentos a la hora de empezar una dieta. Los especialistas nos desvelan cuáles de estas afirmaciones nutricionales son verdaderas o falsas.

El ayuno intermitente ha ganado mucha popularidad entre las personas, de hecho, son muchas las celebridades como Elsa Pataky las que afirman que esta técnica es el secreto de su espectacular figura. Pero no podemos seguir al dedillo las ‘dietas milagro’ de los famosos por nuestra cuenta sin consultar antes a un especialista, ya que detrás de su aspecto físico hay otros factores, ejercicio, cosmética, etc. que también influyen en el resultado final.

Esta técnica, que tiene tantos admiradores como detractores, regula los horarios de ingesta de comida y ayuno. Hay diferentes modalidades y dependerá de tu estilo de vida la elección de una u otra. No obstante, como decimos, siempre deberás recurrir a un especialista que te asesore sobre si debes o no llevarla a cabo. Es muy importante que te asegures de que en tus comidas estés cumpliendo con tus requerimientos nutricionales, lo que evitará tener episodios de ansiedad por comer, antojos, calambres, problemas de sueño o fatiga, entre otros problemas.

Recuerda que algunos de los alimentos que no deberían faltar en nuestra dieta son:

• Fuentes de grasa saludables: aceite de coco, nueces, aceitunas, aceite de oliva, aguacate. Aquello que denominan “grasas buenas” y que contribuirán a generar sensación de saciedad.

• Fuentes de proteína de alto valor biológico: como, por ejemplo, el pollo, la carne de vacuno, el pescado y los huevos. Alimentos bajos en carbohidratos y que no contienen anti nutrientes que entorpezcan el acceso a sus nutrientes.

• Proteína vegetal: como las legumbres. Aunque son una buena fuente de proteína, su contenido de carbohidratos suele sobrepasarla. Por esto, es importante equilibrar el resto de los alimentos con los que las acompañas para no caer en los excesos.  

¿Tomar fruta por la noche es malo?

Es un mito extendido y son muchos los profesionales que han querido desmentirlo. La fruta no engorda más por la noche que durante el día, principalmente porque sus propiedades nutricionales no cambian. El único riesgo de cenar fruta es caer en el error de no saciarnos lo suficiente y picar dos horas después o despertarte con un hambre voraz aumentando el apetito.

Si lo que se pretende es adelgazar, lo mejor será optar por una cena ligera, con alimentos sin procesar y que ayuden a no sobrepasar nuestro requerimiento calórico diario.

¿Debemos restringir el consumo de huevo?

Tal y como señala el Dr. Ibáñez, especialista en Medicina Nutricional, Ejercicio físico y Metabolismo de Clínica Planas, el huevo cocinado sin sumarle calorías es un alimento perfecto para incluir en una dieta de adelgazamiento, ya que es rico en proteínas de calidad, lo que hace que sea muy saciante y, además, tiene pocas calorías (150 kcal/100 g).

Por lo tanto, no deberíamos preocuparnos por la cantidad de huevo que consumimos, sino por el trato que hacemos de este. Un exceso de aceite de oliva o el acompañamiento de ingredientes calóricos puede influir en el efecto que este tenga.

Además, por su alto contenido en colesterol, históricamente se ha relacionado a la ingesta de huevo con un aumento del riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular, pero la Fundación Española del Corazón (FEC) pretende modificar esta creencia, en base a los resultados obtenidos por diversos estudios que no solo no han encontrado una relación directa entre su consumo y el aumento de cardiopatías, sino que también señalan que existen numerosos beneficios de este alimento en nuestra salud.

«Es cierto que el huevo contiene colesterol (200 mg la unidad), pero es bajo en grasas saturadas», explica el Dr. Leandro Plaza, presidente de la FEC. «El hipercolesterolemia en un producto se valora según el balance entre las grasas saturadas y las insaturadas y el huevo contiene un 3,6% de ácidos grasos insaturados, un 1,6% de poliinsaturados y únicamente un 2,8% de grasa saturada, por lo que esta prácticamente no afecta a los niveles de colesterol en sangre».