La presión inflacionista y el encarecimiento del ticket de la compra están impactando directamente en el consumo y en la capacidad de innovación del sector de gran consumo.
Según un estudio basado en más de 1.500 encuestas y llevado a cabo por AECOC Shopperview, junto con la compañía española de promociones digitales, Gelt Solutions, el 76% de los consumidores asegura no comprar productos nuevos porque tienen un precio más elevado, en un contexto en el que el 52% afirma que llega justo a final de mes.
Este escenario está condicionando también la estrategia de las compañías. De acuerdo con datos de Kantar, la innovación en el sector ha caído un 48% desde 2010, presionada por el incremento de los costes de desarrollo y el elevado riesgo: ocho de cada diez nuevos productos fracasan. A pesar de ello, el 42% de las empresas sigue considerando la innovación como un motor clave de crecimiento.
“El contexto actual obliga a las marcas a afinar mucho más dónde y cómo innovan. El consumidor sigue interesado en probar novedades, pero el precio se ha convertido en una barrera decisiva”, asegura Guillermo Peña, Global Revenue Director de Gelt.
No obstante, a pesar de la sensibilidad al precio, el estudio revela que el interés por la innovación no ha desaparecido: el 71% de los consumidores ha probado algún producto nuevo en su última compra y un 53% se declara abierto a hacerlo.
“El 48% de los españoles identifica las novedades en tienda, mientras que el 22% lo escucha o visualiza en la radio y/o televisión, el 19% lo descubre gracias al clásico de boca a oreja, y el 18% a través de las RRSS, entre otros”, indica Guillermo Peña.
Con todo ello, la apertura a estas novedades está cada vez más condicionada por factores concretos. El 34% de los españoles considera que los nuevos productos no cubren sus necesidades, especialmente en precio, salud, variedad o formatos más prácticos. Además, el 17% de estos consumidores prefiere seguir comprando productos conocidos, priorizando la seguridad frente al riesgo.
“Cuando la innovación funciona, los datos son claros”, insisten desde Gelt. De hecho, el 66% de los consumidores se muestra satisfecho con los productos nuevos que compra y, de ellos, el 55% repite. “Esto demuestra que, aunque el riesgo es alto, cuando el producto encaja con las expectativas del consumidor, el retorno es significativo”, añaden en Gelt.
En cuanto a los atributos que definen la innovación, destacan el envase (20%), la mejora en la formulación saludable (17%) y aspectos como el formato, la sostenibilidad o la experiencia sensorial del producto (13%). Además, el 55% de los consumidores señala los ingredientes saludables como el principal eje sobre el que deberían innovar las marcas.
EL DATO Y EL CANAL DIRECTO, CLAVES PARA REDUCIR EL RIESGO
En este contexto, las compañías están explorando nuevas vías para minimizar el riesgo de lanzamiento. Un ejemplo es la colaboración entre Mahou San Miguel y Gelt, que utilizaron el canal D2C como entorno controlado para testar la adopción de nuevos productos a partir de datos reales de compra.
La estrategia, basada en la segmentación por tickets, la comunicación directa y la inmediatez, permitió alcanzar un 24% de engagement entre los consumidores más afines a la marca. Este tipo de iniciativas refuerza el papel del dato como herramienta clave para mejorar la eficiencia de la innovación en un entorno cada vez más exigente.
“En un mercado tan saturado y sensible al precio, la clave para que la innovación prospere es reducir la incertidumbre. Para Mahou San Miguel, canales como nuestra tienda online no son solo puntos de venta, sino laboratorios vivos que nos permiten testar la adopción de nuevos productos en un entorno controlado. Al entender por qué un consumidor elige una novedad, podemos blindar nuestra inversión y ofrecer experiencias personalizadas que aporten valor a nuestros brand lovers”, concluye Marina Clarimon, eCommerce Manager en Mahou San Miguel.
