Los pueblos más bonitos de arquitectura negra para hacer una escapada de fin de semana

Andrea Alonso

¿Alguna vez te han hablado de los Pueblos Negros de Guadalajara? Si no sabes de qué te hablamos, sigue leyendo…

Los Pueblos Negros de Guadalajara destacan, sin duda alguna, por sus paisajes y habitantes, que se las ingeniaron para construir sus viviendas con lo que la naturaleza les daba en aquel momento: la pizarra o teja negra y, desde entonces, este material es el que hace de sus casas lugares precisamente únicos.

A pesar de su belleza, a medida que pasaban los años algunos de estos pueblos fueron abandonados. Ahora, y aunque muchos han quedado en ruinas, su arquitectura y sus paisajes han empezado a atraer a cientos de visitantes enamorados de la tranquilidad y la naturaleza.

El pico Ocejón, desde sus más de 2.000 metros de altura, es la atalaya que vigila a los Pueblos Negros de Guadalajara, diseminados por sus vertientes. Iguales pero diferentes, cada uno con sus tradiciones y sus paisajes y, aunque con sutiles matices arquitectónicos, siempre con la omnipresente pizarra negra como protagonista.

Si bien es cierto que hay muchos pueblos negros en Guadalajara, en BelAir te hacemos una ruta por algunos de ellos. Sigue leyendo, porque este artículo te van a dejar con unas ganas enormes de visitarlos. ¿Preparados?

VALVERDE DE LOS ARROYOS

A los pies del Pico del Ocejón se encuentra este pueblo ubicado en un entorno de construcciones de pizarra negra y cuarcita. Entre su atractivo paisaje, en Valverde hay una gran variedad de restaurantes, alojamientos rurales y tiendas de artesanía y productos locales. Sin ninguna duda, un lugar perfecto para desconectar de los ruidos de la ciudad.

UMBRALEJO

Umbralejo fue uno de los pueblos negros que vio como su población emigraba en busca de una vida mejor. En 1971 quedó abandonado, aunque, afortunadamente, una década después se incluyó en el Programa de recuperación de pueblos abandonados dándole así una nueva vida.

Se restauró y, ahora, todos los veranos esta población revive gracias a muchos jóvenes que se alojan aquí y aprenden sobre la vida rural y todas esas actividades tradicionales que con el paso de los años han caído en el olvido: apicultura, talleres de cestería, plantas medicinales y el cuidado del huerto y los animales domésticos, entre otras.

Umbralejo no es un pueblo deshabitado durante el resto del año, pero sus habitantes son animales. Cuando el bullicio de la gente desaparece los animales toman las calles. Cabras, ovejas, caballos, burros, gatos… son los residentes habituales de Umbralejo. Por este motivo, no encontrarás ni restaurantes ni tiendas, ya que se respeta al máximo el entorno.

El horario de visita es de octubre a marzo: lunes a viernes de 12:00 a 14:00 y de 16:00 a 18:00, sábados domingos y festivos de 12:00 a 18:00; y de abril a septiembre: de lunes a viernes de 12:00 a 14:00 y de 16:00 a 20:00, sábados domingos y festivos de 12:00 a 20:00

MAJAELRAYO

En plena sierra de Ayllón se encuentra este pueblo cuyo nombre deriva de la “Majada del Rayo”. Su autenticidad y su aislamiento cautivaron a publicistas, que hace ya unos años se fijaron en Majaelrayo para rodar un anuncio que seguro conoces.

La idea fue esta: un pueblo perdido sin muchos habitantes desde hace años y un adorable abuelo deseoso por conocer lo más trendy “del exterior”. Seguro que has escuchado la mítica frase: ¿y el Madrid qué, otra vez campeón de Europa? Pues el escenario era Majaelrayo, y el más famoso de sus vecinos el ya fallecido abuelo Jesús.

Majaelrayo tiene ese sabor a pueblo que tanto nos gusta y, además, con el paso de los años ha ido mejorando como el buen vino.

Si te gusta el senderismo tienes que hacer la ruta de 9 km. que parte desde aquí hasta Valverde de los Arroyos subiendo al pico Ocejón. ¡Quedarás enamorado!

CAMPILLO DE RANAS

Campillo de Ranas sigue manteniendo esas singulares construcciones a base de apretadas lajas de pizarra y chimeneas de las de verdad, de las de toda la vida.

Paseando por sus calles empedradas puedes observar tradición y modernidad conviviendo en un recóndito pueblo de Guadalajara. Una visita que tienes que hacer si pasas por este este pueblo es el reloj solar junto a la iglesia y el roble hueco.

Además, si quieres seguir conociendo la arquitectura negra no dudes en acercarte a otras pedanías de Campillo de Ranas como Campillejo, el Espinar, Roblelacasa, Robleluengo, Matallana, la Vereda y el Vado.

ROBLELACASA

Roblelacasa es una pedanía de Campillo de Ranas, en la provincia de Guadalajara, enclavada en las cercanías del pico Ocejón, en la vertiente sur de la sierra de Ayllón.

Las viviendas de Roblelacasa están hechas de arquitectura negra, anchos muros y pequeñas estancias resguardadas por gruesos portones de madera que ayudan a soportar los inviernos largos y fríos.

Además, si te gustan las rutas por la montaña, desde esta pequeña aldea tienes la posibilidad de realizar la de las cascadas del Aljibe; una experiencia inolvidable.

CORRALEJO DE LA SIERRA

Corralejo de la Sierra es una pedanía de El Cardoso de la Sierra (Guadalajara) situada en el extremo sureste de la Sierra de Ayllón, haciendo frontera con Roblelacasa y Matallana al sur, Campillo de Ranas, Robleluengo y Majaelrayo al este, y Colmenar de la Sierra y Peñalba de la Sierra al norte y oeste.

La plaza es el centro de esta población donde se inicia la expansión del casco urbano. Este se distribuye en dos calles, que van de arriba abajo y de oeste a este.

Corralejo nunca tuvo ayuntamiento propio, ya que siempre estuvo unido a Colmenar de la Sierra, que en 1973 fue anexionado al de El Cardoso de la Sierra. Se cree que pudo haber sido formado durante la ocupación cristiana de Buitrago.

Este pequeño pueblo de arquitectura negra siempre fue ganadero y, como muchos otros pueblos rurales de la zona, a partir de la década de los 50 quedó casi despoblado, exceptuando algunas familias que se quedaron.

En la actualidad, muchos son los que pasan allí los fines de semana por su tranquilidad y la belleza de sus paisajes. Si quieres flipar con uno de los paisajes más bonitos de esta zona, tienes que visitar la Muralla China en el Alto de Corralejo, un tramo de carretera que se ubica en el cañón del río Jaramillo y que salva la pendiente a través de una carretera hormigonada (hormigón rayado, para darle más épica y dificultad), con quitamiedos de piedra. ¡Te vas a quedar sin palabras!

CARDOSO DE LA SIERRA

El Cardoso de la Sierra es un municipio de la provincia de Guadalajara, en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha, que cuenta con una población de 66 habitantes (INE 2017).

Se encuentra en el extremo noroeste de la provincia de Guadalajara, colindando con Segovia y Madrid. De este municipio dependen pequeños núcleos de población como son Bocígano, Colmenar de la Sierra, Peñalba de la Sierra, Cabida y Corralejo.

Se tiene constancia de su existencia a partir del Siglo IX, cuando Buitrago de Lozoya cae en manos de los cristianos y estos empiezan a repoblar la sierra de Ayllón. Con la industrialización de Madrid, muchos de sus habitantes optan por la emigración hacia la capital, produciéndose una enorme despoblación al igual que en toda la comarca. 

Hasta 1973, El Cardoso de la Sierra fue un municipio independiente, pero al reducirse la población de la zona se decide unirlo a Peñalba de la Sierra (La Hiruela Vieja), Bocígano y Colmenar de la Sierra y sus tres barrios (Corralejo, Cabida y La Vihuela) ,constituyendo el actual municipio que tiene en él su sede.

Si quieres desconectar un fin de semana, es una buena opción instalarte en una de sus casas rurales y disfrutar del maravilloso ambiente de esta sierra.

COLMENAR DE LA SIERRA

Colmenar de la Sierra es una pedanía del municipio de El Cardoso de la Sierra en la provincia de Guadalajara, comunidad autónoma de Castilla-La Mancha. Está localizado al noroeste de la provincia y linda al sur con Campillo de Ranas, al oeste con Puebla de la Sierra y La Hiruela, al norte con Bocígano y Peñalba de la Sierra.

En esta pequeña población puedes disfrutar de la tranquilidad y la belleza de los paisajes, en la que actualmente viven unas diez personas durante el año, siendo el verano donde se reúnen más habitantes. En 1278 el pueblo recibió la condición de villa y territorio propio.

Si quieres conocer un poquito mejor algunos elementos de la cultura popular de estos pueblos, como por ejemplo la fragua de Matallana, tienes que visitar el Museo de Etnografía y Folclore de Guadalajara, donde muchas de estas reliquias han sido trasladadas.