La llegada de grandes giras y festivales a las principales ciudades españolas vuelve a poner sobre la mesa un problema cada vez más presente para miles de vecinos: la contaminación acústica derivada de conciertos y eventos multitudinarios en entornos urbanos.
Con citas previstas en los próximos meses como los conciertos de Bad Bunny y otros grandes artistas internacionales en estadios y recintos urbanos de toda España, las quejas vecinales por el ruido han vuelto a intensificarse. En ciudades como Madrid, las denuncias relacionadas con la contaminación acústica oscilan cada año entre las 6.000 y 15.000, según distintos registros municipales y judiciales.
La situación ha generado incluso conflictos legales y reabierto el debate sobre el equilibrio entre ocio, actividad económica y descanso vecinal. En las últimas semanas,la atención se ha centrado nuevamente en el impacto acústico de los conciertos celebrados en el Estadio Santiago Bernabéu, tras conocerse nuevas resoluciones judiciales relacionadas con las reclamaciones vecinales por ruido.
“Uno de nuestros últimos proyectos ha consistido en mejorar el aislamiento acústico de una vivienda situada frente al Bernabéu en Madrid, donde instalamos 14 hojas de cristal de 12 mm de grosor para minimizar el impacto del ruido procedente de actividades de ocio y grandes eventos”, explica Javier Martínez, vicepresidente ejecutivo del Grupo Lumon, compañía especializada en soluciones de acristalamiento.
Ante este escenario, expertos en confort y acondicionamiento del hogar recomiendan apostar por soluciones capaces de minimizar el impacto acústico dentro de las viviendas, especialmente en zonas urbanas con alta actividad cultural y de ocio.
En este contexto, Lumon destaca el papel del cerramiento de cristal como herramienta para mejorar el aislamiento frente al ruido exterior. “Tras realizar numerosas pruebas en laboratorio, hemos determinado que las soluciones estándar de acristalamiento pueden ofrecer una reducción del ruido de hasta 20 decibelios”, señala Martínez.
Esta tendencia está respaldada, además, por los datos de la Agencia Europea de Medio Ambiente, que calcula que más del 20% de la población de la Unión Europea está expuesta a niveles de ruido perjudiciales para la salud. Entre las principales fuentes de esta contaminación acústica destacan el tráfico, que afecta a cerca de 92 millones de personas, y las actividades de ocio, especialmente conciertos y festivales.
CONSECUENCIAS Y SOLUCIONES PARA EL RUIDO
La Organización Mundial de la Salud (OMS) asocia el ruido excesivo con problemas como alteraciones del sueño, hipertensión, cardiopatía isquémica y deterioro cognitivo, entre otros. Además, más de uno de cada cinco europeos está expuesto a niveles perjudiciales de ruido, según la Agencia Europea de Medio Ambiente.
“Con soluciones como el acristalamiento, se pueden cumplir los valores de protección acústica especificados y aumentar el confort de la vivienda. El vidrio templado se somete a una serie de tratamientos químicos y térmicos para obtener una mayor resistencia, convirtiéndolo en un material ideal para aislar los hogares del ruido exterior”, explica Martínez.
El vidrio templado es cuatro veces más resistente que el vidrio convencional, llegando a soportar vientos de hasta 250 km/h, una característica que lo convierte en una solución eficaz no solo frente al ruido, sino también frente a las inclemencias meteorológicas.
Por otra parte, este material es sostenible por su facilidad para reciclarse y la huella de carbono generada con su fabricación se compensa en tres años y medio. Al mismo tiempo, su durabilidad permite un mantenimiento menor del hogar o edificio, además de convertir estas viviendas más seguras y protegidas.
“Algunas soluciones que proponemos desde Lumon es el vidrio templado, las cortinas de cristal, paredes móviles o techos en áticos, ya que no solo disminuyen el ruido exterior, también mejoran la acústica interior de la vivienda”, concluye el vicepresidente ejecutivo del grupo.
