Destapamos los falsos mitos de belleza

María de la Plaza

El mundo de la belleza cuenta con muchos mitos que, con el paso de los años, lejos de desaparecer, van creciendo y alimentándose de sugerencias que no tienen ningún fundamento científico. Por eso, desde BelAir Magazine queremos realizar un recorrido por algunos de los falsos mitos que nos hacen dudar a la hora de buscar productos adecuados a nuestras necesidades.

La vitamina A no se puede usar durante el día

En el caso de la vitamina A, un principio activo que genera tantas dudas y miedos, como informaciones incorrectas a su alrededor. También conocida como retinol, cuenta con muchos adeptos, detractores y, entre las creencias más expandidas, está la idea de que no se puede utilizar durante el día porque genera ronchas.

Retinol recomendado

Sin embargo, Elisabeth San Gregorio, directora técnica de la firma Medik8 afirma que esto es un falso mito: “Nosotros hablamos siempre del retinol como un activo fotosensible, que no fotosensibilizante. Esto significa lo siguiente: el retinol pierde su eficacia en cuanto le dan los rayos solares, pero no genera ninguna reacción negativa sobre la piel por ello. Cuando decimos que se debe aplicar por la noche es porque buscamos aprovechar beneficios que perderemos si lo aplicamos por el día, pero la hora de aplicación no influye en ningún posible efecto adverso”.

No obstante, los especialistas sí que afirman que el retinol como tal puede resultar irritativo en determinadas pieles. Es por ello que la mayoría de las marcas recomiendan un periodo de adaptación en cada producto. Elisabeth San Gregorio añade al respecto que “siempre decimos que se debe aplicar dos veces por semana durante los primeros quince días. En días alternos durante la quincena posterior y, desde ahí, ya podremos usarlo a diario sin miedo a posibles irritaciones”.

Una manera de educar a la piel y entrenarla para que se haga fuerte a un principio que le puede aportar innumerables beneficios: mejora la textura, reduce finas líneas y arrugas, ayuda a unificar el tono, es antioxidante y positivo hasta en casos de acné, al regular la seborregulación del tejido. A pesar de todos esto, y aunque el retinol no provoca las manchas, sí que es un principio sensibilizante y aunque mejore nuestra piel, ante los rayos UVA y UVB esta se vuelve más sensible. ¿La solución? Utiliza un buen protector solar.

Si tienes la piel grasa el sérum hará que te salgan granos

Una de las tendencias y productos estrella incorporados cada vez más a la rutina de muchas mujeres es el sérum. Pero, ¿qué le hace ser tan especial?

El sérum es un suero con aproximadamente el doble de concentración de activos que una crema. ¡Es una de las claves de su éxito! Solo hacen falta dos gotas para reparar la piel del rostro, cuello y escote. Los resultados se multiplican y se hacen visibles de forma inmediata.

Los expertos recomiendan que su uso sea después de una buena limpieza facial para que no haya nada que impida que su fórmula de grandes principios activos penetre en la piel. Tras el sérum utilizamos nuestra crema hidratante para que multiplique su poder. Y es aquí donde entra la duda.

“Si tengo la piel grasa no puedo usar sérum porque me saldrán granos”, un falso mito que circula en torno a este producto y así lo desmiente Leticia Carrera, directora del centro médico-estético Leticia carrera y asesora de Olay: “todo depende de la formulación del sérum. Pero, en general, las pieles grasas toleran mejor las texturas ligeras de los sérums que las de las cremas”.

Sin duda, el sérum por excelencia, aliado de las influencers y mujeres de todo el mund, es el Serum Advanced night repair de Estée Lauder. Si no lo conoces aún encuéntralo AQUÍ al mejor precio.

Si tenemos la piel sensible no debemos exfoliarnos  

La exfoliación sirve para eliminar las células muertas de la piel, renovar la piel e hidratarla. Es un paso que muchas veces olvidamos y genera dudas, pero que también es importante para el cuidado de la piel, tanto facial como corporal. En líneas generales se recomienda hacerlo una vez a la semana.

En el caso del cuerpo, hay que insistir en zonas como los codos, las rodillas, los pies donde se acumulan pieles muertas y durezas. Para el rostro podemos elegir entre exfoliantes mecánicos, los más habituales, exfoliantes enzimáticos, ideales para pieles sensibles y exfoliantes químicos, que son los ácidos. Hay que elegir el mejor producto en función de cada piel, para obtener los beneficios de este paso. Y hacerla siempre de forma suave, cuando se trata de una exfoliación mecánica, sin presionar mucho la piel.

Si tenemos la piel sensible, por lo tanto, no debeos renunciar por completo a la exfoliación. La mejor decisión será acudir a un especialista que pueda recomendarnos un producto que no dañe nuestra piel. Y en caso de no querer usar productos ya elaborados, el azúcar es un gran exfoliante natural que aporta multitud de propiedades. Podrás encontrar la receta en este post.