Elia Fernández: “Ojalá se valore más la cultura en este país, ya que gran parte de las cosas que hacen más llevadero el confinamiento tienen que ver con ella”

Rocío Rodríguez

Bailarina, actriz, modelo… no hay nada que se le resista a Elia Fernández, una asturiana (Oviedo) de 27 años que con 18 se puso el mundo por montera y se fue a vivir a Madrid a cumplir su sueño. Eso la ha llevado a permanecer largos periodos de tiempo en otras ciudades mientras está de gira, obteniendo así grandes experiencias de vida y muchas anécdotas que contar.

Estudió Grado en Artes Visuales y Danza y, posteriormente, realizó un Máster en Artes Escénicas. Pero la inestabilidad de su profesión la llevó también a formarse en Marketing, con el programa intensivo de Marketing digital y Branding de Generation, Marketing y Comunicación en Moda y lujo de ELLE y otro de RRPP, Visual Merchandising y Estilismo, conocimientos que aplica a potenciar su marca personal. Para ello, también forma parte de la agencia The Gramer, que la ayuda a gestionar sus colaboraciones y a la gran comunidad que ha formado en redes sociales como influencer.

Y, aunque la mayor parte de su vida ha trabajado como bailarina y actriz, Elia también es una entusiasta del mundo de la moda, lo que la ha llevado a crear el blog “Si Coppelia Vistiera de Prada”, donde aúna dos de sus grandes pasiones: moda y danza.

BelAir. ¿Qué ha supuesto para tu carrera el confinamiento por la pandemia de Covid-19?

Elia Fernández. Dado que mi trabajo está enfocado al público en teatros, el confinamiento ha interrumpido todos ellos, así como las formaciones que tenía en curso.

BA. Hasta que comenzara el confinamiento, cuéntanos en qué estabas trabajando

EF. Antes de que ocurriese esto estaba trabajando para una compañía de musicales de gira por España y también en el teatro Arlequín de Madrid. Esto ha supuesto claramente el cese total de mi trabajo. También todas las clases que tenía de interpretación, canto y danza se pararon y, aunque algunas las estoy continuando online, todo esto ha hecho que me replantee mucho mi futuro, ya que la situación cuando esto termine tiene pinta de que va a ser aún más difícil de lo que ya era. También de la mano de The Gramer estábamos trabajando con distintas marcas y realizando diferentes acciones y todo este sector también se ha visto afectado y los eventos cancelados.

BA. ¿Crees que todo volverá a la normalidad cuando esto acabe? ¿Cómo deberá adaptarse el mundo de la cultura a la nueva situación que se presente?

EF. Pues por desgracia pienso que no, al menos en “bastante tiempo”, y el mundo de la cultura, que considero que nunca se sobrepuso a la anterior crisis, va a tardar en recuperarse. ¡Ojalá me equivoque! Este año el mundo artístico se quejaba de falta de castings y proyectos nuevos y creo que se tardará en volver a la normalidad. Entiendo que poder volver a llenar los teatros tardará tiempo, limitarán aforo, pero eso será mejor que nada para que todo vaya mejorando. Ojalá se valore más la cultura en este país ya que, si se piensa, una gran parte de las cosas que hacen más llevadero este confinamiento es cultura ya sea: leer, pintar, conciertos online, ver una película, una serie…

BA. ¿Cómo crees que será el futuro de tu profesión tras la cuarentena?

EF. Pues donde ya era un sector donde vivir de ello es muy difícil va a estar aún más difícil. Creo que tocará tirar de plan B, C, D… y lo que haga falta e intentar compaginarlo. No quiero abandonarlo, pero tengo en mente que voy a tener que enfocarme en otras cosas.

BA. ¿Cuál ha sido el momento más emocionante de tu carrera tanto de bailarina como de actriz?

EF. Pues creo que lo bueno de esta profesión es que cada vez que te subes a un escenario o estás delante de una cámara siempre es igual de emocionante y tienes ese gusanillo maravilloso, sin el que esta profesión no sería lo mismo. Cada nueva oportunidad, cada casting en el que te cogen lo recibes con toda la emoción porque sabes lo difícil que es que te den una oportunidad. Un momento emocionante fue cuando entré en la compañía ‘On Beat’ o cuando representaba «El vuelo del cisne» y tenía que hacer el porté de Dirty Dancing, la gente aplaudía y era un subidón.

Como actriz fue genial actuar en un episódico de Centro Médico, ver cómo era un rodaje de este tipo en primera persona y, además, no pudieron tratarme mejor todos, es un día que recuerdo con mucho cariño y ¡muchos nervios también!

BA. ¿Cuáles son tus retos en tu profesión?

EF. Para mí el mayor reto de esta profesión es conseguir vivir de ello. Y mi mayor reto personal sería llegar a trabajar en uno de los musicales de Gran Vía, lo que viene siendo en una gran producción de teatro musical. Y en el ámbito de ficción lograr actuar en más producciones, ya sean series o películas.  

BA. ¿Cuál es la disciplina en la que te encuentras más cómoda?

EF. Se supone que tendría que ser en la danza, que es a lo que he dedicado más tiempo y esfuerzo, pero creo que también ha llegado un punto en el que me exijo tanto y me cuestiono tanto a mí misma que he dejado de disfrutar, uno de los defectos de los bailarines es que a veces estamos más preocupados por el qué pensarán que de bailar para nosotros y disfrutar. Recuerdo, cuando era pequeña, que nada me hacía más feliz que ir a clase de danza, pero la cruda realidad te va dando palos y es capaz de quitarnos hasta la ilusión.

Actuando, sin embargo, me siento más libre, menos juzgada. Aunque creo que mi propia manera de juzgarme es la que no me deja soltarme del todo en este momento en el que me encuentro. Dicen que cuando esto ocurre es momento de tomar un poco de distancia, quizás para ello me esté viniendo bien esta cuarentena.

BA. Además de bailarina y actriz también eres amante de la moda, una pasión que muestras en tu blog “Si Coppelia vistiera de Prada”. ¿Cuáles son tus referencias en este sector? ¿Cuáles son tus inquietudes profesionales al respecto?

EF. Así es, creo que en parte empezó con la serie de Gossip Girl, una de mis series favoritas y, por supuesto, también con Sexo en Nueva York, además me han dicho en varias ocasiones que me parezco a Sarah Jessica Parker. Y, ¡cómo no!, con la película El diablo viste de Prada.

En cuanto a firmas, son varias las que me apasionan. Como no podía ser de otra forma, Prada es una de ellas, también Dior, Chanel, Balmain… En cuanto a referentes de estilo, Olivia Palermo es una gran inspiración, derrocha elegancia. Y Chiara Ferragni es un gran ejemplo a seguir, viendo su documental la vi incluso más maravillosa de lo que ya me parecía.

Como he comentado, amplié mi formación para poder buscar un hueco en ese sector y me encantaría poder entrar en el grupo de Marketing de una marca o Agencia de Comunicación. También me apasiona la organización de eventos, ya que tiene muy presente esa parte creativa.

BA. Las redes sociales son otra de las herramientas que utilizas. Por ejemplo, tu perfil de Instagram cuenta ya con una gran comunidad que sigue tus pasos muy de cerca. ¿Cómo está ayudando a tu carrera?

EF. Instagram es un gran escaparate ahora mismo, te abre las puertas a que gente pueda ver tu trabajo y se pueda poner en contacto contigo. Antes, hacer un vídeo bailando o actuando era algo menos habitual, pero ahora la cantidad de contenido de todo tipo que se puede encontrar es enorme. Lo cual es una ventaja, por un lado, pero una desventaja por otro, ya que estamos expuestos a una saturación de contenido brutal. Lo que no podemos es dejar que eso nos desmotive, porque sí, hay muchísima gente y seguro que mucho mejor que tú, pero igual que tú no hay otro. En moda igual hay mil cuentas luciendo sus looks, pero cada uno somos especiales y diferentes.

BA. ¿Qué quieres transmitir a tus seguidores a través de este canal?

EF. Me gustaría poder ayudar o inspirar a la gente con mis looks y generar contenido de interés para ellos. Quiero darle un giro y enfocarlo más a mi faceta de artista y estoy en proceso de ello, aunque generar material de este tipo lleva más tiempo. Al final es una forma de mostrar tu trabajo, todos sabemos que actualmente las redes sociales son un gran escaparate al mundo.

BA. ¿Qué recomendaciones darías a todos aquellos que quieren seguir tus pasos en Instagram y llegar a convertirse en verdaderos influencers?

EF. No creo que exista una fórmula secreta, simplemente ser uno mismo y crear contenido de calidad dentro de tus posibilidades y siempre intentar ser diferente de lo que ya hay. Por ello creé mi blog, para que no fuese el típico de looks, y lo combino con arte y danza, colaboraciones de diseñadores creando el vestuario de un ballet o, al revés, bailarines que desfilan para un diseñador o posan con sus modelos.

BA. ¿Qué proyectos futuros tienes en mente?

EF. Me encuentro en un proceso de pensar hacia dónde quiero enfocar mi vida ya que, como os comentaba, creo que el sector artístico va a salir bastante perjudicado de esto y al final los años van pasando para todos. Por eso me gustaría lograr una cierta estabilidad económica y explorar quizás otros ámbitos. En esto estoy enfocando esta cuarentena, en el autodescubrimiento y en ver qué es lo que realmente me apasiona y por lo que quiero apostar al 200% en el futuro.