El interés por una alimentación más saludable sigue ganando terreno entre los consumidores españoles. Así lo revela el último informe de Gelt, compañía española de cashback, que muestra un cambio claro en los hábitos de compra, puesto que en enero de 2026, los tickets con presencia de productos “healthy” aumentaron un 12% respecto al mismo mes del año anterior.
Este crecimiento no solo refleja una mayor conciencia por la salud, sino también una transformación en la forma de comprar. De hecho, entre los hogares que ya consumían este tipo de productos en 2025, 6 de cada 10 han incrementado la cantidad adquirida en cada compra, configurando cestas más completas y centradas en opciones saludables.
Pero el fenómeno va más allá de los consumidores habituales. Este informe elaborado por Gelt destaca que un 20% de los hogares que no incluían productos saludables hace un año han comenzado a incorporarlos en su cesta en 2026, lo que evidencia una expansión del consumo “healthy” hacia nuevos perfiles.
Otro cambio significativo es el contexto en el que se adquieren estos productos. Tradicionalmente asociados a compras grandes o de abastecimiento, los productos sanos están ganando presencia en compras pequeñas y de reposición, como tickets inferiores a 20 euros o con menos de cinco artículos. Esto indica que han pasado de ser una opción puntual a llegar a integrarse en el día a día del consumidor.
Diferencias generacionales: más variedad entre los jóvenes
Este estudio también nos trae un análisis del aumento de consumo de alimentos saludables por generaciones, donde se revelan matices interesantes. En primer lugar, la Generación Z lidera el crecimiento en penetración de estos productos, con un aumento de 1,5 puntos porcentuales en los tickets respecto al año anterior. Además, junto con los Millennials, son los que incorporan una mayor variedad de categorías saludables en sus compras.
Por otra parte, aunque el consumo de alimentos “healthy” entre los Millennials y la Generación X muestra un crecimiento más moderado en penetración, ambas generaciones destacan por llevar a cabo un mayor gasto por acto de compra cuando optan por productos saludables. En contraste, los Boomers también incrementan su consumo, pero con un gasto más contenido por artículo.
En resumen, los datos que arroya Gelt en este informe confirman que la alimentación saludable ya no es una moda pasajera, sino una tendencia consolidada que se expande tanto en frecuencia como en diversidad de consumo. La incorporación de estos productos en compras cotidianas y en nuevos hogares apunta a un cambio estructural en los hábitos de consumo de los españoles.
