¿Qué son los hipopresivos y cuáles son sus beneficios?

María de la Plaza

Una de las tendencias que viene pisando fuerte desde hace ya algunos años es la práctica de hipopresivos. Son muchos los que buscan con esta técnica conseguir el abdomen perfecto, aunque no siempre sabemos cómo y cuándo debemos practicarla.

Por eso, en BelAir hemos recurrido a un experto para conocer un poquito más en profundidad esta nueva forma de hacer deporte. Adrián Díaz, profesor en breathyogamadrid nos cuenta qué son los hipopresivos y cuáles son sus beneficios.

¿Qué son los hipopresivos?

Se trata de ejercicios posturales que disminuyen la presión intraabdominal, provocando a corto, medio y largo plazo efectos positivos para la salud tanto a nivel postural como respiratorio, vascular, metabólico o, incluso, sexual.

Como nos cuenta Adrián, “la palabra hipopresivo está compuesta por Hipo- del griego Hypo- y por Presivo -pressio del latín-, que vendría a significar “poca o baja presión”. Por ello, hablamos del conjunto de técnicas respiratorias y corporales que nos van a llevar a una baja presión del abdomen”.

Frente a lo que muchos suelen pensar, los abdominales y los hipopresivos no son lo mismo y sus resultados también varian. Con el segundo se consiguen mejoras a nivel global, mientras que el primero está enfocado en trabajar la musculatura abdominal.

¿Cómo se hacen los hipopresivos?

Cabe señalar, que tal y como insiste el especialista, que “lo mejor es que un profesional del sector te explique cómo poder hacerlos, ya que hay muchos consejos y trucos para comenzar a practicarlos. Es una técnica que se debería realizar de tres a cinco veces por semana, durante unos treinta o cuarenta y cinco minutos como mucho”.

Existen tres pautas principales para poder llevar a cabo correctamente un hipopresivo: el primero, la autoelongación de la columna vertebral; el segundo, la activación del músculo serrato mayor; y el tercero, adelantamiento del centro de gravedad.

La primera nos ayudará a que la columna se estire y, para ello, debemos hacerlo correctamente. Esto no implica elevar la frente, sino crecer desde la coronilla, dejando el mentón hacia dentro.

La segunda implica intentar separar las escápulas de la columna vertebral. Para ello debemos contraer el músculo serrato mayor, que va desde el borde interno de la escápula hasta las nueve primeras costillas.

Y, por último, adelantamos el centro de gravedad llevándolo hacia las puntas de los pies sin levantar los talones del suelo. 

Esta técnica, aunque ha demostrado ser muy efectiva, requiere constancia. Pero, ¿cuánto tardan en dar resultado los hipopresivos? “Dependiendo de la constancia y el esfuerzo es probable que al mes o a los dos meses ya se empiecen a notar mejoras, tanto a nivel postural como a nivel respiratorio”, afirma Adrián.

¿Qué postura es la mejor para practicar hipopresivos?

En hipopresivos tenemos diferentes posiciones para que el practicante pueda ir mejorando poco a poco. Podemos diferenciar tres tipos diferentes:

  • Descarga: en la que nos encontramos tumbados boca arriba, donde la gravedad del abdomen va hacia el suelo y hacia dentro.
  • Semidescarga: posiciones de pie o de rodillas, donde la gravedad del abdomen y órganos internos van hacia el suelo pélvico.
  • Carga: posiciones en cuadrupedia, donde la gravedad del abdomen va hacia el suelo y hacia fuera.

La postura variará dependiendo del practicante y del nivel que tenga. “En base a su experiencia con la técnica, le llevaremos a una posición u a otra. A una mujer que dio a luz y ya ha pasado el periodo de cuarentena le recomendaremos hacer posiciones sentadas o con algún apoyo en la pared, ya que después del parto se suele sentir más cómodas en esta posición”, afirma.

¿Qué beneficios tienen los hipopresivos?

Practicar hipopresivos nos aportará multitud de beneficios a varios niveles. No solo nos ayudará a prevenir lesiones, sino a mejorar la salud y nuestra condición física. Tal y como nos cuenta Adrián, los principales son:

  1. Aumento del tono de la faja abdominal y del suelo pélvico.
  2. Reducción del perímetro de la cintura.
  3. Reducación de la faja abdominal reactivando su activación refleja y sinergias.
  4. Corrección postural y mejora de problemas de espalda por hipotonía de musculatura estabilizadora y aumento patológico de las curvas fisiológicas.
  5. Mejora y reducción de la diástasis de rectos abdominales.
  6. Prevención de disfunciones del suelo pélvico.
  7. Disminución del dolor de espalda.
  8. Mejora de la función sexual.
  9. Prevención y disminución de los síntomas de la incontinencia urinaria.
  10. Prevención de todo tipo de hernias (inguinales, abdominales, crurales, vaginales, discales).
  11. Mejora de la gestión de las presiones.
  12. Mejora de la función respiratoria.
  13. Protección de la zona lumbo-pélvica.
  14. Prevención y solución de la caída de órganos internos (prolapso) en los primeros grados patológicos.

¿Qué riesgos corremos por practicar hipopresivos sin supervisión?

Los hipopresivos son una técnica que aparentemente puede parecer sencilla. Sin embargo, una mala práctica puede acarrear consecuencias. Tal y como nos cuenta Adrián, si no contamos con la suficiente experiencia “corremos el riesgo de marearnos a causa de la hiperventilación”.

Además, debemos tener en cuenta que no es un ejercicio apto para toda la población. “Un profesional te va a corregir durante toda la práctica, y te dará pequeños trucos y consejos para que mejores de verdad, día a día” señala.

En esta línea, es importante recalcar que, por ejemplo, no es una técnica recomendable “y, de hecho, es prohibitiva”, según nos cuenta Adrián, para mujeres embarazadas o con presión arterial alta. No obstante, frente a lo que se suele pensar, una persona con mayor grasa corporal sí puede poner en práctica los hipopresivos.

“Una de las cosas que más me ha llamado la atención durante este tiempo dando clases es el hecho de que una persona con mucha grasa abdominal llegue a hacer hipopresivos mejor que una persona delgada. Esto es lo primero que piensan muchas mujeres y hombres antes de comenzar una clase de hipopresivos: «claro, como tú estás delgado, puedes llevar el abdomen hacia dentro». La técnica hipopresiva no tiene en cuenta la grasa abdominal, en este tipo de ejercicios es más importante el tono en el diafragma, así que si tienes grasa abdominal no te preocupes, puedes llegar a hacerlo mejor que una persona delgada”, nos cuenta.