Corina Randazzo: “Debemos tener la madurez suficiente para entender que nuestro contenido puede llegar a afectar a la forma de pensar o actuar de otras personas”

María de la Plaza

Corina Randazzo es una joven argentina afincada en España que a los 29 años triunfa en las redes sociales. Conocida por muchos gracias a su paso por el reality “Un príncipe para Corina”, ya ha dejado atrás su imagen de princesa inocente y hoy se presenta como un referente de mujer empoderada, segura de sí misma y con un estilo de vida saludable. Amante y defensora de los animales, aprovecha su influencia para concienciar sobre la importancia de adoptar animales y ser conscientes de la responsabilidad que supone tener una mascota.

Sin embargo, el cambio de la joven con el paso de los años es algo más que evidente. “Recibo muchos mensajes de gente preguntándome que si soy la misma Corina del reality”, asegura. “Me dicen: no te identifico, menudo cambio…”. Y es que, efectivamente, el cambio se ha hecho notar entre aquellos que la siguen desde sus inicios.

“Es normal”, nos cuenta Corina. “Lo que se ve en un reality es muy diferente, es un formato entretenido en el que te visten, te maquillan y hay edición de por medio. Otra cosa muy diferente son las redes sociales, en las que puedes ser uno mismo. ¡Y más yo que hasta me paso de natural a veces!”, dice entre risas. “El cambio ha sido muy positivo y me siento muy halagada a la hora de recibir mensajes y la respuesta de la gente. Es fruto de la decisión que tomé hace años de usar mis redes sociales y el alcance que tengo para fomentar y aportar un estilo de vida positivo. Algo que me aporta a mí personalmente y que creo que puede ayudar a otros. Me siento bien, feliz y afortunada”. Aunque también asegura que la mayoría de los que la siguen actualmente desconocen su paso por el reality.

Desde sus redes sociales, Corina Randazzo hace que lo complicado parezca sencillo. Y es que promueve un estilo de vida envidiable. No pudimos resistir la tentación a preguntarle cuál es su secreto para mantenerse siempre constante y ella lo tiene claro, las tres claves para la constancia son: crear el hábito, comer de forma consciente y, aunque haya épocas de más o menos actividad, buscar siempre algo nuevo que nos motive.

Corina Randazzo

“Por mi experiencia y por los mensajes que recibo de la gente, me doy cuenta de que somos de extremos. O se ponen enseguida a hacer dieta combinándolo con ejercicio tres, cuatro veces por semana o me paso al extremo de no cuidarme en absoluto. Independientemente de tu situación es importante intentar crear el hábito. A mí me ayudó convertir aquello que consideraba una carga o una responsabilidad en algo que me gustaba hacer. Hay gente que se fuerza a entrenar en un gimnasio o con un entrenador personal cuando realmente no les gusta este tipo de actividad. Siempre digo que la motivación no viene sola, la motivación hay que ir a buscarla. Es fácil aferrarse a la idea de “estar desmotivado”, para no ejercitarnos, pero por eso lo importante es buscar una actividad que nos guste: natación, boxeo, baile…hacer deporte es muchas cosas, no solo es entrar en un gimnasio y hacer pesas”, nos explica Corina Randazzo.

A través de su Instagram inspira a sus seguidores con recetas muy completas. Porque Corina lo tiene claro: “comer sano no está reñido con sufrir” insiste. “Recibo mensajes de seguidoras que me cuentan que llevan semanas a tope con la alimentación, pero que llega el sábado, se saltan la dieta y se les viene el mundo encima. Pero yo insisto, todo esto es muy psicológico, crea el hábito, sé consciente de que comer bien no va reñido con no darte tus caprichos o eliminar todas esas comidas que te gustan”.

Pero no vamos a engañarnos, coger una rutina no es tan sencillo. Y hasta Corina tuvo que pasar por un proceso de adaptación. “Realmente me empecé a interesar en la alimentación, a informarme, a estudiar…cuando me detectaron intolerancia al gluten. Me afectó tanto al cuerpo que me la tomé muy en serio. Vi que con solo eliminar el gluten tenía muchos beneficios, tanto anímicamente como físicamente. Después pasé a quitarme el azúcar, a reducir la lactosa… empecé a compaginarlo con la actividad física. Fui in crescendo a medida que iba viendo resultados”.

Corina Randazzo

Tan evidente fueron los resultados, que sus seguidores empezaron a interesarse por lo que comía. Ante tanta demanda, la argentina creó un e-book, “El hábito de comer bien”, donde nos cuenta qué come y de qué forma.

“Es más bien un estilo de vida en el que siempre propongo, al menos en dos comidas a la semana, comer lo que te apetece. El resto de los días me cuido, que no significa comer solo verduras, el día que como libre como sin remordimientos. Tiene que ser algo armónico y equitativo”.

Y, aunque la vida tan frenética pueda ser una dificultad añadida a la hora de llevar una alimentación saludable, Corina Randazzo nos confiesa su secreto. “Yo ya he escarmentado y días en lo que no puedo comer como debo voy preparada. Me llevo fruta, frutos secos, barritas proteicas, etc.”.

Otro de sus puntos fuertes para mantenerse fuerte de cuerpo y mente es el yoga. Una práctica habitual en Corina, que incluso durante este confinamiento ha podido compartir con sus seguidores a través de directos de Instagram. “El yoga es un momento para la introspección, relajar cuerpo y mente, reconectar contigo…sí es verdad que nos ayuda a fortalecer el cuerpo, ganar flexibilidad, etc. Pero si realmente te vas a la esencia del yoga, que son esos momentos de meditación, te das cuenta de que es una técnica necesaria para todo el mundo”. 

Los riesgos de las redes sociales

Si tuviéramos que describir a Corina Randazzo, la primera palabra que nos viene a la mente es naturalidad. Algo muy cotizado hoy en día en Instagram y, por eso, quisimos saber qué opina ella de los riesgos de las redes sociales. Una plataforma accesible para niños y niñas muy jóvenes, que se dejan cautivar por una realidad muy subjetiva e, incluso, en ocasiones ficticia.

“Yo siempre he opinado que las redes son un arma de doble filo, si no eres consciente de lo que tienes entre manos puedes hacer mucho mal. Hay niñas jovencitas más ingenuas que pueden llegar a creerse todo lo que ven. Por eso es importante que los adultos que le dan un móvil sepan que le están dando un arma y deberían enseñarle a usarla. No soy madre hoy en día, pero el día que lo sea no le daré un móvil para que haga lo que quiera a su antojo”, insiste Corina.

Pero también influye la responsabilidad de los creadores de contenido. Y así ha querido resaltarlo la influencer: “Las personas que manejamos las redes sociales tenemos también la responsabilidad de tener en cuenta que todo lo que decimos y hacemos repercute en las personas. Debemos tener la madurez suficiente para entender que nuestro contenido puede llegar a afectar a la forma de pensar o actuar de otras personas”.

Incluso, la propia Corina ha sido víctima del efecto de las redes sociales: “Cuando empezó el boom de Instagram, yo era la primera que seguía a las personas por cotillear o a personas que no me aportaban nada. Con el paso del tiempo, entendí que mi tiempo también era valioso y tenía que aprender a cultivarlo. Por eso creo que no hay que buscar culpables, todos tenemos responsabilidad en esto, cada uno tiene que ser responsable de lo que hace en su metro cuadrado”.

Incluso nos confiesa: “Hace años, cuando no me dedicaba a esto, notaba que las redes me generaban necesidades absurdas, de querer comprar cosas, consumir, de sentirme muy comparada. Pero eso fue hace muchos años y, con el paso del tiempo, entendí que en las redes sociales se enseña una pequeña parte la vida real e, incluso, una parte de lo que a muchos les gustaría ser o hacer. Es un mundo subjetivo que hay que tomar con pinzas. Por eso yo procuro ser completamente honesta con mis seguidores y compartir aquello que no me importa que la gente juzgue, opine, critique… comparto únicamente aquello que pueda aportar”.

No obstante, si hay algo que Corina ha sabido compaginar a la perfección con su presencia en las redes es su vida privada. “Si compartes el 100% de tu vida en redes se convierte en un reality 24/7 y no tengo ningún interés en hacer eso”, afirma.

Y, aunque asegura que al principio fue complicado que su circulo familiar entendiese que requiere prestar mucha atención al móvil, con el paso del tiempo su familia ha comprendido que es un trabajo como otro cualquiera y que se puede vivir de él. A pesar de ello, ha trabajado mucho para lograr conciliar ambas vidas: “Al principio, dedicaba mucho más tiempo a las redes sociales y al móvil. Ahora lo compagino mucho mejor con otros proyectos y he aprendido a ser mucho más efectiva. Procuro dosificarlo para tener mis tiempos”.

De hecho, cuenta con el apoyo de su hermana, quien le ayuda con las campañas y colaboraciones. Eso sí, tiene claro que la gestión de sus redes es algo que debe hacer ella para mantenerse cerca de sus seguidores siempre siendo fiel a su naturalidad: “Publico cuando tengo algo que contar. No sigo un calendario de publicación, no me quiero obligar a subir contenido tres veces al día. Cuando empezaron a comentar que si no tienes frecuencia de publicación el algoritmo te dejaba de enseñar, me planteé hacerlo, pero llegó un punto en el que me dio igual. Hacer tres publicaciones diarias sin nada que contar no tiene sentido”.

Pero la joven argentina no solo tiene éxito en las redes, sino que también es una empresaria de éxito y su propia jefa. Entre otros proyectos se encuentran su marca de bikinis, que arrasó y dio paso a una línea de joyas que sigue triunfando. Tal y como aconseja a todos aquellos que quieran empezar su propio negocio, “es importante empezar a emprender con lo que tienes delante, siempre tenemos amigos o conocidos con experiencia que pueden ser de ayuda para arrancar”.

Su primera línea de bikinis empezó como un pequeño proyecto familiar. Con la ayuda de su suegra, quien cuenta con amplia experiencia en el mundo de la costura, desarrolló una colección de bikinis que superó sus expectativas. “Crear en España es muy complicado y, a pesar de ello, fue un resultado muy positivo. Pero hubo más demanda de a la que podíamos hacer frente”.

Una línea muy personal creada a su gusto. “Hicimos los patrones entre todos, tuve muy en cuenta en qué me gastaría el dinero a la hora de comprarme un bañador. Por ejemplo, suelo buscar la mejor calidad, que sea reversible, que se pueda modificar para que no deje marca… y de ahí salió la colección”. Según nos cuenta, otro de sus objetivos para el año que viene es retomar una colección nueva de bikinis, terminar su libro y lanzar un podcast. ¡No podemos esperar!

Corina Randazzo

La vuelta a la televisión de Corina Randazzo

Y la pregunta que no podía faltar: ¿volverá Corina a la tele algún día? “¡Me encantaría! He ganado mucho en seguridad y me siento fuerte para volver, pero en algo que me guste. Tengo la esperanza de que en algún momento salga algo interesante. Y estaré dispuestísima. Todos los años me proponen participar en GH, supervivientes…pero siempre digo que este tipo de formatos no me interesan, así que ya se verá”.

Para terminar, ¿qué consejo puedes dar a tus seguidores que te hubiera gustado que te dieran hace años?: “Me hubiese gustado que me dijeran que uno ya nace siendo completo. No necesitas abarcar mucho para ser importante. Crecí con la idea de que yo no valía por mi baja autoestima, porque entendía que para llegar a ser alguien importante, necesitaba aspirar a mucho. Me presionaba mucho y, con el paso del tiempo, me hubiera encantado que alguien me explicara que no es necesario llenarte de titulaciones o aspirar a ser la mejor en algo para quererte o sentirte fuerte. Descubre qué es aquello que te guste y en lo que destaques y deja que la vida fluya. No te presiones, ya has nacido complet@, ahora solo queda descubrir qué es lo que más te gusta y dedicarte a ello”.