Conoce las propiedades y usos del aceite de árbol de té

María de la Plaza

El aceite de árbol de té cada vez gana más adeptos entre quienes buscan terminar con esos granitos molestos en el rostro. Pero, ¿realmente conocemos sus propiedades? Se trata de un elemento que está presente en muchos de los cosméticos que utilizamos habitualmente. Y, además de incorporarlo a la rutina facial diaria, hay quien lo utliza también para el pelo.

¿Qué es el aceite de árbol de té?

El árbol de té, también conocido como Melaleuca alternifolia es una planta australiana de casi cinco metros de altura cuyas propiedades se conocen desde hace milenios. Sus aceites se usan desde hace cientos de años por sus propiedades antibacterianas, antivirales, fungicidas, cicatrizantes y hasta repelentes de insectos. El aceite se extrae destilando sus hojas y cortezas.

En esta línea, los expertos en cosmética se refieren a este producto como “uno de los antisépticos naturales más poderosos que existen”, debido a su capacidad para eliminar y evitar el desarrollo de microorganismos y así reforzar el sistema inmunológico.

¿Propiedades del aceite de árbol de té?

Aceite de árbol de té para el acné

Una de sus propiedades más comunes y conocidas es como un producto natural y casero para el acné. Al tratarse de un potente antiséptico, el aceite de árbol de té es perfecto para terminar con el acné, ya que reduce las posibilidades de infección.

Pero para que sea efectivo y no nocivo debemos diluir unas gotas de aceite de árbol de té con veinte gotas de agua o aloe vera. Una vez mezclado, aplicarlo sobre la piel una o dos veces al día con un bastoncillo. Debemos tener en cuenta que, una vez aplicado, no debemos exponer nuestro rostro al sol ni abusar de este producto.  

Aceite de árbol de té para dolores de garganta

Si lo que buscas es calmar la molesta tos o los dolores de garganta, hacer gárgaras dos veces al día con el aceite diluido en agua te ayudará a calmarlo. Es excelente para el sistema inmunitario. Sus beneficios médicos son innumerables, aunque debemos tener cuidado con la ingesta.

Otra de las formas más habituales es aplicarlo de forma superficial, combinándolo con aceite de base vegetal en la zona de la garganta, pecho y espalda para combatir tos, sinusitis, bronquitis, gripe, resfriados o a través de un humidificador e, incluso, unas gotas en la almohada.  

El aceite de árbol de té puede ayudarnos a disminuir la fiebre. A través de un baño caliente, integrando un par de gotas podemos ayudar a equilibrar la temperatura de nuestro cuerpo.

Aceite de árbol de té para el cuero cabelludo

Es la solución ideal para terminar con la caspa. Con solo añadir un par de gotas del aceite de árbol del té a nuestro champú habitual y lavarlo como siempre podrás tratar el cuero cabelludo sensible, las descamaciones y el pelo graso.

Y para los más pequeños, añadir unas gotas en su champú evitará que cojan piojos en el colegio. ¡Es un repelente excelente y natural!

Aceite de árbol de té para la higiene del hogar

Este producto ha extendido su uso para higienizar y aromatizar los hogares. Aplicando dos o tres gotas del aceite en el lavado de ropa personal y de cama, es un desinfectante estupendo mucho más seguro para el ambiente familiar.  

Para ello, mezcla:

  • 10 gotas de aceite de árbol de té
  • 250 ml de vinagre blanco
  • 250 ml de agua
  • 1 botella de espray

Mezcla el vinagre con el agua y llena con ello la botella de espray. Añade las gotas del aceite de árbol de té y obtendrás un producto casero para desinfectar tu casa.