copa menstrual

¿Qué talla de copa menstrual necesito? Te damos la respuesta

BelAir Magazine

Se llena muy rápido, tengo que usar protección en mi ropa interior porque mancho a pesar de llevarla, me cuesta mucho ponérmela, me duele al quitármela… son algunas de las quejas de las usuarias de la copa menstrual. El motivo siempre es el mismo: han comprado una talla que no es la correcta. Porque sí, es necesario saber cuál es la talla que se debe utilizar para que la experiencia sea completamente satisfactoria. Por eso, en BelAir queremos darte las pautas que debes seguir para hacerte con la adecuada en sitios de confianza como esta web.

¿Qué datos necesito saber?

Saber qué talla de copa menstrual necesitas es más fácil de lo que crees. Y, al contrario de lo que pueda parecer, no depende de la cantidad de sangrado que tengas en cada periodo menstrual, sino de tu edad, número de partos que has tenido, complexión física y actividad deportiva que realizas.

Con esos simples datos podrás conocer rápidamente cuál es tu talla de copa menstrual y comenzar a disfrutar de la experiencia de llevar un producto cómodo y que, además, es totalmente sostenible, ya que cumple con las 3R (Reducir -nos ayuda a reducir significativamente el número de compresas y tampones que utilizamos, altamente contaminantes-, Reutilizar -nos puede durar tanto tiempo como estemos dispuestas a cuidarla, incluso hasta 10 años en perfecto estado- y Reciclar -están hechas de material reciclable tras su último uso-).

Calcula tu talla de copa menstrual

En copas menstruales podemos encontrarnos hasta tres tallas, según el fabricante: S, M y L o 0, 1 y 2, respectivamente), con diferentes diámetros y alturas. No vale comprar cualquiera y menos hacerlo porque tengas más o menos regla en cada periodo menstrual. La clave está en la fuerza que tus paredes vaginales tengan para sujetarla. Porque si pides una talla menor a la que te corresponde sufrirás pérdidas y si lo haces con una talla mayor puedes notar molestias, puedes encontrar más información aquí.

Talla S

Indicada para adolescentes y personas menores de 30 años, que no han tenido un parto vaginal y/o hacen deporte como el yoga o el pilates que fortalecen el suelo pélvico. Independientemente del sangrado que tengas. Si eres de las que tiene un periodo muy abundante te tocará cambiártela más a menudo, pero una vez le pilles el truco sabrás a la perfección cuándo toca hacerlo. Lo normal es que al principio lo hagas cada tres horas aproximadamente, hasta que des con tus tiempos.

Talla M

Si eres menor de 30 años y/o corres o practicas deportes de impacto que debilitan el suelo pélvico y/o has tenido parto vaginal, es preferible probar esta talla antes de pasarte a la más grande. Este tipo de producto se amortizan muy rápido, por lo que no te pesará comprarte después una L en caso de que notes que la M se te queda justa o pequeña.

Talla L

Si has tenido un parto vaginal, tu edad supera los 30 años (el suelo pélvico cambia según la edad, por lo que las chicas jóvenes necesitarán tallas más pequeñas y a medida que pasen los años se necesitarán tallas más grandes), practicas running, tenis o fútbol, entre otros, y/o tienes una complexión grande, esta sin duda es tu talla.