Skort, la prenda comodín de todo armario

Judith Hernández

El término skort o falda-pantalón surge de la unión de dos prendas, short (pantalón corto) y skirt (falda), con las que emerge un concepto innovador y disruptivo en el que se mezclan características de ambas piezas. El skort se caracteriza por ser comodín, ya que sirve tanto de día como de noche y permite crear desde los looks más casual hasta los más sofisticados.

Además, se trata de un diseño cómodo, ya que, a pesar de que visualmente parezca una falda, en realidad es un pantalón, por lo que ofrece la misma comodidad de la forma más trendy. Este verano, sin duda, el skort se ha convertido en la prenda irreemplazable y son muchas las influencers y famosas que no han dudado en hacerse con él, conviertiéndolo en la referencia de la temporada.

¿Cómo surge el skort?

A pesar de que veamos esta prenda a diestro y siniestro, no se trata de ninguna novedad. Su popularidad se remonta a inicios del siglo pasado, nada más y nada menos. Y es que, como ya es recurrente en el mundo de la moda, todo vuelve a ser tendencia.

La prenda se empezó a utilizar de la mano de la incursión de las mujeres en la práctica deportiva bajo la necesidad de adaptar la vestimenta para el desarrollo de distintos deportes, especialmente para algunos como el tenis o el golf.

Montgomery Ward se atribuye la invención de la prenda en su colección veraniega de 1959. En esos mismos años, Leon Levin también apostó por un short con estética de falda enfocado a la práctica de distintos deportes, en especial golf, donde tuvo una gran acogida en el ámbito profesional.

En la actualidad, el skort o falda-pantalón se ha convertido en una prenda atemporal, que suele estar presente en todas las colecciones y temporadas, adaptándose a las nuevas tendencias, diseños y estampados pero sin perder su esencia. Una prensa comodín que no puede faltar en ningún armario.